
Ciudad Rodrigo, año 2009. La nave "Yoanna" al mando del Teniente Ripley rige el destino de varios cientos de personas entregadas a una misión: la exaltación musical.
Teniente Ripley maneja un "alien", un instrumento que se toca sin tocarlo, un fantástico maridaje entre la física y la música: el theremin, con sonido muy parecido a la voz humana y al violonchelo, cuyas ondas magnéticas se perturban con cuidadísimos movimientos de las manos para producir sonidos.
Este instrumento cuenta con muchas décadas de vida; entre otros lo usaron los Beach Boys y Led Zeppelin. Y de Led Zeppelin al Teniente Ripley, que nos agasajó el pasado viernes con un fabuloso concierto en el que el theremin era su arma más original, pero no la única merecedora de distinción en su batalla musical, una actuación fabulosa en la que se mezclaron clase, humor, magia, ingenio y música, muy buena música.
Parte de su magia nos la contagió Alfredo con su theremin al animarse a tocar con nosotros un Manolo Barreras psicodélico y rejuvenecido, que nos dio pie a continuar hasta las cuatro de la mañana, con una fogosa jam session, la estupenda fiesta que Chema (¡gracias!), al frente del timón-batería de la nave de Teniente Ripley, había organizado.
Sólo quedó un fleco, un enigma por resolver... Aunque se planteó la pregunta-concurso durante la noche, nadie volvió con la respuesta. Ahora, con la pasión y el frenesí algo más calmados, ¿quién se anima, cómo se llamaba el gato?











